Por las calles de la colonia va corriendo un muchacho; viste el uniforme de la secundaria cercana a pesar de que hace mucho fue la hora de la salida. Se detiene frente a la puerta cerrada de una vecindad que fue reconstruida después de los sismos del ochenta y cinco. Lanza una piedra a la ventana del tercer piso, a continuación grita "Toño". Antonio se asoma a la puerta del departamento, desde allí habla a gritos con su compañero de salón. Regresa a la vivienda, se sienta a la mesa y termina de dos bocados el guisado que almorzaba. - Ahorita vengo Mamá. - Dice Antonio apresurado con la boca aún llena. - ¿A donde vas? - Reclama Constanza. - Quique dice que se volteo un trailer en la curva de la Raza, quiere que vaya con él a verlo. - Esta bien, pero tengan cuidado con los coches; no te tardes porque te toca lavar los trastes. - Sí, nos vemos. Antonio sale y sus hermanos menores lo ven bajar la escalera deslizándose por el barandal. - ¿Yo también ...
Un dia decidi escribir; tome una libreta y un lapiz. Otro dia me comprometi a ser escritor; compre una maquina de escribir. Despues me di cuenta que no podia seguir escribiendo en papel; me consegui una computadora. Ahora, no lo se; quiero mostrar lo que he hecho y lo que habre de hacer.