
Normalmente escribo la reseña de un libro a los pocos días de terminar su lectura, cuando en la memoria están frescos todos los detalles de la trama.
En el caso de “Crimen y Castigo” no es así; han pasado semanas desde que deje el volumen de 476 páginas. Es necesario alejarse un poco de esta obra para apreciarla en su justa dimensión.
Crimen y Castigo de F.M. Dostoievski, es la historia de Rodión Romanovich Raskolnikov; ex estudiante de leyes en la ciudad de San Petersburgo en los años alrededor de 1860.
Rodion es solitario, meditabundo, orgulloso e irascible; vive en una diminuta habitación que le renta la madre de su prometida, la cual falleció tiempo atrás. Frustrado, viviendo con tantas restricciones, casi sin comer, la salud de Raskolnikov va mermando, mientras elabora planes.
En esta situación Rodion tiene un encuentro que parece trivial, pero tendrá enorme importancia en su futuro: En una taberna conoce a Marmeladov, un ex funcionario alcohólico quien le cuenta su triste historia, como el alcohol ha arruinado su vida, la de su esposa tuberculosa, la de su hija mayor, Sonia, dedicada por necesidad a la prostitución, y la del resto de sus hijos. Rodion tiene que llevarlo hasta su casa, y comprueba la miseria en la que viven.
Al regresar a casa Raskolnikov recibe una carta de su madre, le cuenta las desventuras de su hermana Dunia en la casa donde sirve de institutriz, como recupera su prestigio y un rico comerciante maduro de nombre Lujin le ofrece matrimonio.
Después de leer la carta Rodion decide que impedirá la boda, pues el señor Lujin es avaro, presuntuoso y frívolo, deduce que su hermana acepta un compromiso de tal naturaleza únicamente para ayudarlo a él y a su madre, esta decidido a no permitir tal sacrificio de su hermana.
Con estos pensamientos en la cabeza se entera de que se presentan las condiciones adecuadas para efectuar el plan que tanto desvelo le ha ocasionado: Matar a una viuda prestamista, el sujeto más repugnante que ha conocido, para robarle el dinero que tiene guardado.
Raskolnikov lleva a cabo el plan, no sin dificultades imprevistas y con una cada vez más menguante voluntad, pero al fin comete el crimen, teniendo que matar también a Isabel, la hermana de la prestamista, roba unas alhajas y huye, siendo que casi es descubierto y gracias a la casualidad no es atrapado. Esconde el botín debajo de una piedra en un jardín y regresa a su habitación en un estado tan alterado que casi no puede responder de sus actos.
A la mañana siguiente va a visitar a su amigo Razumikhin, quien anteriormente le ha ayudado a conseguir trabajos temporales y de quien se ha alejado intencionalmente; al enfrenta r a su amigo, quien no tiene idea de lo que acaba de hacer, su impulso es alejarse de él cuanto antes. Después Rodion tiene que visitar la comisaria por un asunto de una deuda sin pagar; con los nervios en punta, creyendo que ha sido descubierto afronta el asunto con el secretario y antes de poder irse escucha los comentarios acerca del salvaje asesinato de la vieja y su hermana; sus nervios no resisten más y se colapsa.
Días después Rodion despierta en su habitación, ha estado al cuidado de Razumikhin, quien a partir de ese momento le demuestra una amistad sincera y una fidelidad a toda prueba.
Raskolnikov en cambio esta sujeto a oscilaciones de su animo cada vez mayores; teme que en su delirio se haya delatado, cada vez aumenta su paranoia, se sume en profundas depresiones y después actúa con arrebatos de osadía al grado de insinuarle a un oficial de policía su participación en el asesinato.
En esta situación, en la cual la cordura de Rodion se balancea, recibe las sucesivas visitas del señor Lujin, de su madre y su hermana y de Svidrigailov, el antiguo patrón de Dunia, su hermana, quien acaba de enviudar y que tiene una propuesta que hacerle.
Incidentalmente Raskolnikov mientras vaga por las calles de San Petersburgo, debatiéndose entre suicidarse, entregarse a la policía o seguir burlando a la justicia, presencia un accidente en el cual Marmeladov es atropellado; el hace que lo conduzcan hasta el hogar del burócrata donde muere, Rodión le da todo el dinero que tiene a la viuda y conoce en persona a Sonia, la hija de Marmeladov. Posteriormente se lleva a cabo el encuentro entre los tres miembros de la familia: Rodión, su hermana Dunia y la madre de ambos con el señor Lujin, quien deja ver su verdadera naturaleza provocando el rompimiento del compromiso matrimonial; despechado, Lujin intenta desacreditar frente a su familia a Raskolnikov, para lo cual se vale de la inocencia de Sonia, cuya madre realiza un extravagante banquete en honor de su marido muerto. El banquete resulta desastroso, Lujin lleva a cabo su plan, pero fracasa al ser descubierto su engaño, provocando un escándalo entre los asistentes al banquete, la viuda tuberculosa en estado terminal pierde la razón al ser echada del cuarto que le alquilaban, termina muriendo horas después, dejando a tres huérfanos. En este momento reaparece Svidrigailov, quien en un inesperado acto de generosidad proporciona el dinero suficiente para que los huérfanos sean entregados a un orfanatorio, donde tendrán un mejor destino que la mendicidad.
Raskolnikov le confiesa a Sonia su crimen, ella, que se ha enamorado de él, le indica que la única forma de redimirse es entregarse a la policía. Rodión, quien aun se debate entre su conciencia y sus convicciones se resiste a tomar ese camino, pero al cabo de unos días decide hacer lo que le sugirió, mas por cansancio y desprecio a si mismo que por autentico arrepentimiento.
En el epilogo vemos a Raskolnikov viviendo preso en una colonia penal en Siberia, en condiciones que aunque son duras no han ablandado su corazón. Sonia lo sigue hasta aquella ciudad y se mantiene como costurera, visitando a diario a Rodión.
Después de una leve enfermedad por la cual ella no lo visita por un tiempo, Raskolnikov empieza a sentir verdadero amor por ella, al reencontrarla por fin llora, liberándose de la opresión que ha sentido por años y por fin puede iniciar un largo y penoso camino a su redención y felicidad.
Durante la novela tienen especial importancia los tres encuentros que sostiene Rodion con Porfirio Petrovich, inspector de policía. En el primero se presenta Rodion para declarar que empeño un reloj con la prestamista asesinada y su deseo de recuperarlo, maniobra ideada por Raskolnikov para desviar las sospechas de él. Pero pronto se da cuenta que Porfirio Petrovich es un contendiente formidable, pues demuestra una astucia y perspicacia que ponen en aprietos a Raskolnikov. En su segundo encuentro Porfirio le tiende una trampa, jugando sicológicamente con él, tratando de provocar un desliz de Rodión, atacando sus nervios con malicia, siempre dando a entender que sabe o sospecha más de lo que dice. Raskolnikov sortea la prueba con dificultad, solo un golpe de suerte lo salva de que sus nervios lo delaten. Al final termina con la certeza de que no existe una prueba solida que lo incrimine, por lo cual podrán seguir torturándolo pero no podrán probar su culpabilidad.
El último y definitivo encuentro sucede en la habitación de Raskolnikov, a donde acude Porfirio Petrovich como cortesía, con el pretexto de disculparse por lo que sucedió anteriormente, poco a poco Porfirio le hace saber a Rodion que tiene la certeza de que el es el asesino, pero tal como Raskolnikov sospecha, no puede culparlo formalmente, le conmina a entregarse prometiéndole un trato benevolente, pues en el fondo Porfirio simpatiza con Rodión.
Un personaje que merece mención aparte es Svidrigailov, sospechoso de haber envenenado a su esposa, busca reencontrar a Dunia, esta perdidamente enamorado de la hermana de Raskolnikov, al grado de proponerle fugarse con él. Pero Dunia lo desprecia, además de que no se permitiría tener una relación ilícita. Svidrigailov es un personaje de contrastes, pues es un depravado sin moral, pero a la vez siente una enorme ternura por los niños pequeños, sin asomo de pecado, por ello ayuda a los huérfanos de Marmeladov, y ama a Dunia sinceramente. Incidentalmente Svidrigailov escucha la confesión de Raskolnikov a Sonia y utiliza esto primero para tratar de chantajear a Rodion y después para atrapar a Dunia en una emboscada, de la cual se libra la muchacha gracias a la pistola que su patrona le regalo como desagravio del escándalo del que fue victima. En este momento Svidrigailov le pregunta a Dunia si podría llegar a quererlo, renovando su oferta de huir. Al rechazarlo Dunia nuevamente, Svidrigailov la deja ir y recoge el arma que ella dejo. Con esa arma se suicida al día siguiente.
Mucho se puede decir de esta novela, lo que pueda escribir de ella siempre será poco, pues hay tantos aspectos que merecen ser analizados, su ritmo impecable, mediante el cual nos involucra en una situación que va siguiendo su curso hasta agotar todas sus posibilidades, cuando la acción y la atención empiezan a decaer, aparece una nueva circunstancia que cambia la situación por completo; este ritmo se va repitiendo a lo largo de los capítulos, impulsando a la novela en un sube y baja de tensión de manera que el lector queda enganchado y tiene que continuar hasta la resolución del conflicto, y antes que este finalice, aparece un nuevo atractor que obliga a proseguir.
La construcción de los personajes esta magistralmente elaborada, todos ellos tienen aspectos brillantes y oscuros, por lo cual sería difícil catalogarlos como héroes y villanos. Aunque Raskolnikov comete asesinato no puede dejarse de sentir simpatía por él, pues no solo es inteligente, en el fondo es un ser humano que sufre y que ha sido victima de sus propias ideas; su aspiración es convertirse en un futuro Napoleón, cree que sujetos tales deben estar por encima de la moral de los individuos comunes, de tal forma que si debe matar para lograr un fin glorioso, entonces todas sus acciones estarán justificadas; Puede sentir uno lastima de Rodion, pues su visión es una lectura errónea de la historia, creyendo que la imagen que los libros hacen de los grandes hombres son la realidad, en el mundo de las ideas sus creencias y sus planes son impecables, pero la ejecución de tales en una realidad objetiva se vuelve impracticable y gran parte del conflicto de Raskolnikov consiste en darse cuenta que él no es el tipo de ser superior sin limitaciones morales que pensaba, solo los criminales se acercan a lo que el esperaba.
Crimen y castigo es también un retrato de la Rusia decimonónica, de las ideologías que se enfrentan en el ambiente, de la intelectualidad rusa que se debate entre la Europa liberal y el Zarismo tradicional, las ideas de progreso enfrentadas a la tradición, la libre empresa y el socialismo justiciero.
Dostoievski nos muestra también los tres posibles destinos de Rodion Raskolnikov a través de dos personajes. Ciertamente Raskolnikov cometió un crimen y pago por él, pero cabe preguntarse: ¿ Que hubiera pasado si Rodión no se atreviera a matar a la prestamista? ¿Qué hubiera pasado si no se entrega a la policía y quedara impune? En el caso de que no hubiera crimen, el destino de Raskolnikov hubiera sido el de Marmeladov: vencido por la vida, despreciándose todo el tiempo, girando en una espiral de autodestrucción que arrastraría a todos a su alrededor. Eso es lo que nos muestra Dostoievski con la historia del ex funcionario.
Si no hubiera Castigo, Rodion Raskolnikov se hubiera convertido en un Svidrigailov, un sujeto sin moral, vacio en su interior, en el cual la bondad casi ha muerto y que se muestra prodigo para compensar su vileza.
Puede uno pensar que lo que lo ocurrido a Rodion es justamente lo que necesitaba, pero los costos son necesariamente muy altos.
En nuestra época, a pesar del siglo y medio que a trascurrido, la lectura de Crimen y castigo sigue siendo pertinente, mas aún para las generaciones de ni-nis (ni trabaja ni estudia) en las cuales he visto bastantes Raskolnikovs, que quizá nunca cometan crimen ni reciban castigo; Por lo que esta novela debería ser lectura obligada a los diecisiete años.
Comentarios