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NINGUNO DE LOS DOS CREÍA EN EL AMOR

El estaba preocupado por el trabajo; todo el tiempo con los minutos contados para atender a sus clientes, cargando una pesada agenda llena de citas. Ella no se preocupaba por nadie; vivió atada a sus padres hasta que murieron, siempre les guardo rencor por todo lo que no pudo hacer. Ambos viajaban en el Metro un viernes en un vagón repleto de gente, llegaron a la estación Zócalo. El estaba retrazado, miraba el reloj con ansiedad. Ella no tenía a donde ir o que hacer, su mirada se perdía en la contemplación del todo y de la nada. A él no le interesaba relacionarse con nadie, un compromiso no entraba dentro de sus prioridades. Lo que ella menos deseaba era atarse a otra persona, apenas conocía su libertad y la quería demasiado como para perderla otra vez. Ninguno de los dos creía en el amor, y mucho menos en el amor a primera vista. Pero cuando sus miradas se cruzaron, las cosas en las que creían cambiaron. Por un momento, él se pregunto si cultivar un sentimiento, atesor...

EN LA CASA DE LA TIA

Los padres de Miguel lo recogen después de la escuela; traen una maleta con su ropa. Lo dejan en casa de su tía Teresa, donde pasará una semana mientras salen de la ciudad. Es una casa en las orillas de la ciudad, aún inconclusa en su segundo piso, rodeada por una huerta y un amplio terreno baldío que le da un aire campestre. Minutos después de llegar Miguel, aún con el uniforme escolar, ya corre detrás de Sergio, el hijo de su prima Paty. Con la guía de Sergio, Miguel recorre los rincones de la casa y el terreno que le rodea; poniendo especial atención a aquellos que los niños buscan como escondite. El preferido de Sergio es un cuarto al fondo del terreno; esta cerrado con candado, pero los niños penetran por una ventana rota. Adentro hay pilas de periódico y revistas viejas, ropa usada y demás chucherías. Sergio muestra una revista a Miguel: - Mira. - Este se ruboriza y aparta los ojos. - Anda, mírala bien. Miguel abre la revista amarillenta y retorcida, (quien sabe e...

ISAAC ASIMOV

Escribo sobre mis autores favoritos con el deseo de compartir su obra y comentar aquello por lo que los considero maestros: La inigualable destreza narrativa de Theodore Sturgeon; la profundidad filosófico-psicológica de P.K. Dick; la inigualable imaginación y el sentido de aventura de Jack Vance. Ahora le toca el turno a uno de los incomprendidos padres de la Ciencia Ficción moderna: Isaac Asimov. Asimov nació el 2 de enero de 1920 en Bielorrusia. Sus padres se trasladaron a Nueva York en 1923, cuando el autor tenía tres años. Su infancia transcurrió en el barrio neoyorkino de Brooklyn, donde el joven Isaac aprendió por sí mismo a leer a la edad de cinco años. La juventud del futuro escritor transcurrió entre los estudios y el trabajo en las distintas tiendas de golosinas que su padre rentaba en el barrio de Brooklyn. Fue entre esos estantes llenos de revistas donde el joven Asimov se encontró por primera vez con la ciencia ficción, empezó a escribir en su adolescencia temprana ...

MADRE MUERTE

Es una calle por la que anteriormente viajaba el tranvía; aún permanecen encajadas en el pavimento las vías de hierro que hace décadas no son utilizadas. En esta calle hubo varias mansiones de la época porfiriana ; ahora son esqueletos de ladrillos, vigas de madera y herrajes oxidados; eran casas de campo cuando las construyeron, ahora están inmersas entre edificios vulgares en un barrio cuya decadencia hace mucho fue olvidada. A la vuelta de una esquina, en un estrecho callejón, se puede encontrar aún la casa de Barbara; desolada. Ventanas sin vidrio cubiertas por maderas, algunas caídas, detrás de las que solo se percibe oscuridad. Una puerta con candados y cadenas, que no impidieron que fuera allanada innumerables veces. Al atardecer, tres personas saltan la barda sin dificultad. Desde la azotea observan la casa, y les parece pequeña, de una sola planta con tres o cuatro habitaciones, y el famoso jardín. Se descuelgan desde el techo y caen en medio de esa tierra oscura q...