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Entradas

LIMPIAR EL ATICO

Una pila de cartas sin abrir acumuladas por varias semanas se ha formado en un rincón de la sala, sobre una mesita entre el librero y el televisor. Eloisa llega de trabajar y ve la columna de papeles perfectamente alineada como todos los días y se pregunta una vez más porqué se siguen imprimiendo en papel. Toma las cartas y se las lleva a la cocina para abrirlas. En el desayunador esta sentado Félix; su pareja, conectado a su terminal portátil. Eloisa le saluda con el habitual “Hola cariño, ¿cómo te fue?” le besa y se pone a preparar la cena, ignorando a Félix, quien permanece sentado frente a su terminal en estado de trance. Aunque físicamente se encuentra sentado en la cocina en realidad Félix esta ausente, trabajando conectado a la red de información, analizando datos por mediode sus propios procesadores: Félix es un androide. Para Eloisa no hay diferencia entre Félix y cualquier otro hombre pues el grado de replicación del cuerpo humano hace tie...

PARA TODO LO DEMÁS

Suena el teléfono: una voz dice; Estimado señor Sigfrido Piñol ha sido seleccionado por nuestro banco para  recibir la exclusiva, practica y prestigiosa Tarjeta Platino, la cual cuenta con innumerables ventajas; aceptación en todos los establecimientos, asistencia en sus viajes por el mundo, acceso a las más codiciadas ofertas, entre muchos otros beneficios. Si usted acepta, la recibirá a vuelta de correo en la puerta de su casa. Al cabo de una semana toca a la puerta un mensajero; pide identificación, firma y fecha para dejar un sobre.  Ansioso Sigfrido  lo abre: salen folletos de ofertas y catálogos, un contrato, que apenas ve lo aparta como algo inútil y al final aparece la tarjeta;  ve su propio rostro reflejado entre los números y el logotipo del banco,  y como con un ligero movimiento cambian de color los hologramas de seguridad; la firma  y la guarda dentro de su cartera. Durante el resto del día sacara su cartera una y otra vez únicamente pa...

RESEÑA RAYUELA

Me ha resultado difícil escribir esta reseña sobre Rayuela, Novela de julio Cortázar (1963), clasificarla es complicado; hay quien dice que es una anti-novela, una contra-novela, una novela experimental o una novela surrealista. Es notoria la intención de Cortázar de escapar de los convencionalismos de su época y en ese sentido, mantenerla inclasificable es rendirle tributo al espíritu con el que fue escrita. Rayuela narra la historia de Horacio Oliveira, un argentino, entrado en los cuarenta, que vive en Paris durante los años cincuenta, ciudad cosmopolita, centro de las artes y de la intelectualidad. Oliveira siempre esta inconforme con la vida, a pesar de tener un trabajo nada demandante y una relación abierta pero estable con Lucia, una Uruguaya que llego a Paris con su hijo pequeño, al que llama Rocamadour, para estudiar canto sin un centavo, apodada “La Maga”. Horacio mantiene también un amorío con otra mujer llamada Pola y asiste con un grupo de amigos a las reuniones d...

PASTILLAS DE AMARGURA

                              ― Oye má, he estado pensando que ahora que vaya a ciudad Obregón, puedo desviarme para pasar por tu pueblo.  Mi mamá permanece unos segundos en silencio, no sé que es lo que vaya a responder; hay una historia de desencuentros con su familia allá, aunque no conozco los detalles, sé que fueron los suficientemente serios como para que nunca me llevara a conocerlos.  Ella ha regresado en contadas ocasiones, casi siempre para los funerales de algún tío. ―   ¿Estas seguro que quieres ir? ― Pregunta para cerciorarse de que hablo en serio. ―  Claro que si má, solo quería que me dieras las señas para llegar. Ella suspira antes de darme las indicaciones: la carretera que debo tomar, el pueblo al que debo llegar, donde encontrar la desviación y cuanto debo de recorrer del camino rural hasta llegar a la ranchería donde ella y mi padre crecieron. Después m...

EL FABRICANTE DE MUÑECOS

  ― ¿Qué se siente crear personas? Pregunta el hombre rico. Denise hace una pausa en el ensamble del prototipo antes de responder. Piensa en lo que realmente le esta preguntando: le pregunta que se siente engañar a la gente con sus creaciones; pregunta si existe algún tipo de satisfacción que solo se obtiene al embaucar a sus clientes, en verlos actuar tal como si su creación fuera verdadera; Quiere que le cuente las veces que ha visto llorar a clientes al ver el rostro del ser querido cuando les presenta el replicado que ha construido. ― Es un trabajo, como cualquier otro. Le contesta con ese desdén que significa: “no es cierto y no te diré la verdad”. Termina de armar el prototipo: un androide femenino que utiliza para demostrar al cliente la perfección de su trabajo. Sentada en un sillón de la oficina de su cliente, el androide sonríe y cruza coquetamente la pierna. Denise le señala cada una de las características físicas y mecánicas del modelo estándar y las modificac...

LA EDUCADORA

Se supone que te deberían gustar los niños; es lo que todo el mundo dice. Quizá antes, pero ya no, después de tantos años de sufrir con los hijos de otras. Lo que al principio pareció una buena idea se ha convertido en la peor parte de la tortura: la soledad y la derrota es más amarga cuando acaricias lo que nunca podrás poseer. Constantemente escuchas decir lo dulce que es tu labor; son mentiras. Los niños son criaturas siniestras, lo demás no pueden entender como los pequeños confabulan contra ti, como te atormentan larga y lentamente con su maléfica inocencia. Guardas una muñeca en el fondo de un cajón, lejos de las miradas indiscretas; esta allí desde que alguna niña descuidada la olvido y nunca la reclamaron. La sacas de vez en cuando, siempre en las tardes, a solas y en silencio. Acaricias su cabello de estambre y estrechas el suave cuerpo de trapo. A veces crees que es un niño, de carita sonrosada, ojos juguetones y cabello laceo, tal como lo has soñado, con su...

POLVOS DE OLVIDO

Román recorre el camino a pie: el viento eleva el polvo que se acumula en una cuneta a la orilla de la carretera. El sol quema su cuello y el tirante de su maleta le ha rozado el hombro; pero disfruta de este maldito paseo. Lleva puesto sus pantalones vaqueros favoritos, sus botas altas y lentes oscuros. Caminar por estos campos de magueyes amarillentos le sienta bien, como que le da estilo. Se detiene a orilla del camino y arranca una varita de zacate para metersela entre los labios: ahora si, se siente todo un “cowboy”. Durante algún tiempo el terreno había sido invadido, pero después de mucho tiempo y pleitos legales aquella gente se fue, dejando la casa y los alrededores tan deshabitados como siempre. Nada crece en el desolado paraje, solo el pasto reseco cubre las lomas y parte del lecho seco del lago. Román mira la casa desde la maltrecha cerca. Es ganancia que aún permanezca de pie. ¿Qué tanto podrá arreglarla? Se pregunta, solo el tiempo lo dirá. Después de todo será una b...