
― Es cierto, en el pasado, como especie, cometimos crímenes imperdonables. Conquistamos y saqueamos muchos mundos. Pero la nueva doctrina espiritual nos ha hecho ver nuestro error y estamos dispuestos a ayudar a quienes nos necesiten ahora.
Va diciendo el canciller Weo al embajador Humano mientras le muestra las instalaciones de un bunker de proporciones colosales.
― Para nuestro un pueblo es un verdadero placer ofrecerles acceso ilimitado a nuestras reservas estratégicas de alimento mientras logran superar su escasez de alimento.
― En este sector espacial tenemos quinientos emplazamientos como este. ― Comenta el canciller con orgullo. ― Podremos alimentar a su población hasta que puedan volver a cosechar.
El embajador se acerca a uno de los bloques y hecha un vistazo a su interior.
― No podemos decirles de donde procede la carne. ― Dice lánguidamente, como si de un problema menor se tratara.
Dentro de los bloques, una multitud de rostros petrificados dentro del hielo, lo miran con horror congelado.
Comentarios