
Después del próximo estreno de la película de James Cameron el próximo 17 de Diciembre, se dirá de los que reseñamos el adelanto que 20 century fox nos regalo el 21 de Agosto que nos quedamos cortos o que hicimos el ridículo. Yo si me atrevo a dar un paso adelante y abogar por este proyecto.
Antes que nada, la experiencia de una película pensada, diseñada y elaborada para ser vista en tercera dimensión es abrumadora; los primeros minutos de proyección, los referentes a un laboratorio, tenían tal carga de elementos visuales, nitidez, detalle y definición que bien podría uno pasar largos minutos examinando cada toma si uno las pudiera congelar. A continuación vimos algunas escenas de acción en una selva, con una fauna alienigena que bien podría remitirnos a un parque jurásico extraterrestre. En este punto la persecución entre los arboles, rocas y bambúes provoca una sensación de vértigo, pues todos las imagenes en la pantalla se mueven, no solo de un lado a otro, también de adelante hacia atrás.
Mi momento favorito del adelanto, cuando el protagonista, perdido en la selva se inclina en un arroyo para tomar agua, la oscuridad del crepúsculo cae en la jungla, y esta se transforma en un caleidoscopio de figuras fosforesentes, incluyendo al protagonista. Esta sola escena nos muestra algo que nunca habíamos visto y que intuíamos que algún día sería posible hacer: mostrarnos un maravilloso mundo alienigena, completamente ajeno a lo que en la tierra se puede encontrar.
Conocemos al interés amoroso del protagonista en la forma de una guerrera alíen y la forma en que mata si es necesario pero sintiendo compasión de su víctima.
La siguiente escena, que también promete grandes emociones, es el momento en que el protagonista, que se ha unido a la tribu de su protectora, tiene que domar su montura, escena típica de un western, excepto porque tiene lugar en un acantilado bajo una cascada y que la montura es una especie de dragón volador.
Este corto adelanto nos da una idea de la intensa y meticulosa labor del director por llevar esta historia a las pantallas; cuatro años de desarrollo nos hablan de un alto grado de compromiso con esta película, el cual se ve en cada escena.
Quizá para los que ven al cine de Ciencia Ficción como un escaparate de efectos especiales la historia sea lo de menos, yo no lo veo así; este adelanto nos deja únicamente con la premisa que ya se ha comentado en Internet: "Danza con Lobos en el espacio exterior", pero tengo la impresión que hay aún sorpresas en el argumento, no puede ser de otra manera en un proyecto tan grande como este.
¿Con qué me quedo de este adelanto? Con las imagenes del planeta Pandora, las cuales nos remiten a las portadas de tantas revistas de Ciencia Ficción, mundos maravillosos y extraños, mas allá de la mezquindad hollywodense.
Antes que nada, la experiencia de una película pensada, diseñada y elaborada para ser vista en tercera dimensión es abrumadora; los primeros minutos de proyección, los referentes a un laboratorio, tenían tal carga de elementos visuales, nitidez, detalle y definición que bien podría uno pasar largos minutos examinando cada toma si uno las pudiera congelar. A continuación vimos algunas escenas de acción en una selva, con una fauna alienigena que bien podría remitirnos a un parque jurásico extraterrestre. En este punto la persecución entre los arboles, rocas y bambúes provoca una sensación de vértigo, pues todos las imagenes en la pantalla se mueven, no solo de un lado a otro, también de adelante hacia atrás.
Mi momento favorito del adelanto, cuando el protagonista, perdido en la selva se inclina en un arroyo para tomar agua, la oscuridad del crepúsculo cae en la jungla, y esta se transforma en un caleidoscopio de figuras fosforesentes, incluyendo al protagonista. Esta sola escena nos muestra algo que nunca habíamos visto y que intuíamos que algún día sería posible hacer: mostrarnos un maravilloso mundo alienigena, completamente ajeno a lo que en la tierra se puede encontrar.
Conocemos al interés amoroso del protagonista en la forma de una guerrera alíen y la forma en que mata si es necesario pero sintiendo compasión de su víctima.
La siguiente escena, que también promete grandes emociones, es el momento en que el protagonista, que se ha unido a la tribu de su protectora, tiene que domar su montura, escena típica de un western, excepto porque tiene lugar en un acantilado bajo una cascada y que la montura es una especie de dragón volador.
Este corto adelanto nos da una idea de la intensa y meticulosa labor del director por llevar esta historia a las pantallas; cuatro años de desarrollo nos hablan de un alto grado de compromiso con esta película, el cual se ve en cada escena.
Quizá para los que ven al cine de Ciencia Ficción como un escaparate de efectos especiales la historia sea lo de menos, yo no lo veo así; este adelanto nos deja únicamente con la premisa que ya se ha comentado en Internet: "Danza con Lobos en el espacio exterior", pero tengo la impresión que hay aún sorpresas en el argumento, no puede ser de otra manera en un proyecto tan grande como este.
¿Con qué me quedo de este adelanto? Con las imagenes del planeta Pandora, las cuales nos remiten a las portadas de tantas revistas de Ciencia Ficción, mundos maravillosos y extraños, mas allá de la mezquindad hollywodense.
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