Ir al contenido principal

VARADOS


Vaya si conozco los aeropuertos, son algo mucho más complicado de lo que parecen a simple vista, no es por nada, pero ya he estado en muchos, siempre me han fascinado; pero ahora estoy llegando a odiar este. Sentada, atrapada y perdida en esta sala de espera, reflexiono sobre cómo llegue hasta aquí. También pienso que cambiaria del pasado, de poder hacerlo y no pasar el año nuevo tan lejos de mi Mario.

Se lo que dice la gente a mis espaldas: que soy complicada, eso no es cierto, la verdad es que en la vida solo tengo dos pasiones: la ropa nueva y los viajes; puede decirse que nací para ellos.

Mario me ha proporcionado una aceptable cantidad de ambos. Hemos visitado Tokio, Rió de Janeiro, Nueva York, Los Ángeles, La Habana, entre muchos otros lugares. Siempre quise hacer este viaje, conocer Paris. Y aunque no puedo caminar por sus calles, recorrería en taxi los campos Elíseos, la orilla del Sena, y sentada al borde de la cama vería la torre Eiffel, no pediría nada más, mi única satisfacción sería estar allí. En cuanto Mario llego con la noticia de que pasaríamos la navidad y el año nuevo en la capital de Francia no pensé en otra cosa si no en empacar.

Mario no debería haberme hecho esto, nunca le di razón para tratarme así. El único reproche que de él he recibido ha sido en alguna ocasión cuando nos revisan para abordar y le muestro la ropa interior al inspector; en voz queda me pregunta porqué eso es lo primero que hago.

No puedo evitarlo, así es como soy, Mario ya debería saberlo, además si se preocupara más por mi, no pasarían estas cosas.

Si el vuelo no se hubiera retrasado, no me habría pasado esto; llegamos a tiempo al aeropuerto, un joven me ayudo a salir del taxi y a entrar a la terminal. Nos dirigimos al mostrador y Mario me dejo sentada mientras hablaba con el encargado. La discusión se prolongo por varios minutos, el encargado explicaba que por las fiestas y las fuertes nevadas de la temporada había demoras en todos los vuelos de y hacia Europa. Mario insistió que perderíamos la noche buena por culpa de la compañía, pero el encargado replico que nada podía hacerse. Molesto, Mario se aparto del mostrador y me miro.

En ese momento vi sus ojos y sé como deseaba que pudiera caminar yo misma, en el enorme peso que representa estarme cuidando todo el tiempo; no dijo nada, pero estoy segura que por su mente paso la idea de que estaría mejor sin mí.

Fuimos hasta uno de los restaurantes de la terminal; teníamos que esperar varias horas. Hubiéramos encontrado otro sitio, porque minutos después una mujer se le acerco a Mario.

Su vestido era barato aunque pretendía no serlo, y su maquillaje ocultar una edad mayor de la que deseaba mostrar, un ama de casa mal disfrazada, patética.

Ella también había estado en el mostrador de la compañía aérea y vio a Mario discutir por el retraso de la salida de nuestro vuelo, ella en cambio pregunto por un vuelo con retraso en su arribo. Le dijeron que llegaría hasta el día siguiente. Mario y la extraña estuvieron hablando un largo rato, quejándose del mal servicio de la línea aérea. De rato en rato él volteaba a mirarme, yo permanecía en mi lugar, indiferente a los dos. Como Mario y yo no nos hablamos no pude decirle lo que pensaba de esa. Ella aparentaba no verme, pero estoy segura que me veía y debe haber pensado que soy un estorbo. Nada de eso me importaba, porque yo sé... sabía, que Mario y yo somos inseparables y que unos cuantos coqueteos no iban a cambiar nada entre nosotros. ¡Que terrible error!

Yo miraba absorta el reloj de la pared, ansiosa de que llegara la hora de abordar. Mario y la extraña bajaron la voz, hasta un susurro que me fue difícil escuchar. Ella le pregunto si realmente tenía que irse; por poco pierdo el equilibrio y me caigo sobre Mario, él me sostuvo y me regreso a mi posición. “Tengo que irme” le dijo.

Me dio un ligero empujón y las ruedas rechinaron al moverse; en ningún momento volteo a verla. Yo me dejaba llevar en silencio, con satisfacción, ahora solo faltaba abordar y por fin estaríamos en camino de Paris, incluso pensaba en los recuerdos que traería de regreso, siempre me gusta traer algo de nuestros viajes, y de la pobre mujer que dejamos en el restaurante, casi sentí lastima por ella.

Regresamos al mostrador y dijeron que podíamos abordar. Un encargado se ofreció a ayudarme.

Antes de que acabara de subir escuche una voz que llamaba a Mario; como pude voltee hacía atrás y vi a la mujer abrazándolo, después los dos se besaron. Incapaz de hacer nada, eso fue lo último que vi antes de que la puerta se cerrara.

Han pasado días y noches; Mario no ha venido por mí, tampoco puedo regresar, por fin estoy en Paris, pero no saldré de la terminal, esperare hasta que venga o seguiré como hasta ahora: perdida.

Comentarios

Isabel ha dicho que…
Hola, es muy lindo ver los frutos del taller con el maestro Arredondo. Saludos y felicidades.
Candi

Entradas populares de este blog

RESEÑA: CRIMEN Y CASTIGO

Normalmente escribo la reseña de un libro a los pocos días de terminar su lectura, cuando en la memoria están frescos todos los detalles de la trama.En el caso de “Crimen y Castigo” no es así; han pasado semanas desde que deje el volumen de 476 páginas.Es necesario alejarse un poco de esta obra para apreciarla en su justa dimensión.Crimen y Castigo de F.M. Dostoievski, es la historia de Rodión Romanovich Raskolnikov; ex estudiante de leyes en la ciudad de San Petersburgo en los años alrededor de 1860.Rodion es solitario, meditabundo, orgulloso e irascible; vive en una diminuta habitación que le renta la madre de su prometida, la cual falleció tiempo atrás. Frustrado, viviendo con tantas restricciones, casi sin comer, la salud de Raskolnikov va mermando, mientras elabora planes.En esta situación Rodion tiene un encuentro que parece trivial, pero tendrá enorme importancia en su futuro: En una taberna conoce a Marmeladov, un ex funcionario alcohólico quien le cuenta su triste historia, c…

RESEÑA RAYUELA

Me ha resultado difícil escribir esta reseña sobre Rayuela, Novela de julio Cortázar (1963), clasificarla es complicado; hay quien dice que es una anti-novela, una contra-novela, una novela experimental o una novela surrealista. Es notoria la intención de Cortázar de escapar de los convencionalismos de su época y en ese sentido, mantenerla inclasificable es rendirle tributo al espíritu con el que fue escrita. Rayuela narra la historia de Horacio Oliveira, un argentino, entrado en los cuarenta, que vive en Paris durante los años cincuenta, ciudad cosmopolita, centro de las artes y de la intelectualidad. Oliveira siempre esta inconforme con la vida, a pesar de tener un trabajo nada demandante y una relación abierta pero estable con Lucia, una Uruguaya que llego a Paris con su hijo pequeño, al que llama Rocamadour, para estudiar canto sin un centavo, apodada “La Maga”. Horacio mantiene también un amorío con otra mujer llamada Pola y asiste con un grupo de amigos a las reuniones del “Club d…

ISAAC ASIMOV

Escribo sobre mis autores favoritos con el deseo de compartir su obra y comentar aquello por lo que los considero maestros: La inigualable destreza narrativa de Theodore Sturgeon; la profundidad filosófico-psicológica de P.K. Dick; la inigualable imaginación y el sentido de aventura de Jack Vance.Ahora le toca el turno a uno de los incomprendidos padres de la Ciencia Ficción moderna: Isaac Asimov.Asimov nació el 2 de enero de 1920 en Bielorrusia. Sus padres se trasladaron a Nueva York en 1923, cuando el autor tenía tres años.Su infancia transcurrió en el barrio neoyorkino de Brooklyn, donde el joven Isaac aprendió por sí mismo a leer a la edad de cinco años. La juventud del futuro escritor transcurrió entre los estudios y el trabajo en las distintas tiendas de golosinas que su padre rentaba en el barrio de Brooklyn. Fue entre esos estantes llenos de revistas donde el joven Asimov se encontró por primera vez con la ciencia ficción, empezó a escribir en su adolescencia temprana y a los …