miércoles, 6 de julio de 2016

UNA ESPERA DE MIL AÑOS

Un año más, como es tradición un cuento especial para celebrar. Este relato es continuación directa del cuento "Una misión de rutina". Les recomiendo leerlo antes de empezar con este.

Las luces del salón se encienden sin titubeos, iluminando una mesa de inoxidable acondicionada
 como quirófano y en cada una de las paredes laterales cinco cámaras criogénicas individuales.  Aron recorre el salón hasta llegar al otro extremo. Activa los controles, se encienden los monitores junto a cada cámara. Inicia el autodiagnóstico del sistema. Docenas de micro-robots emergen de nichos en la pared e inician el proceso de limpiar las superficies del salón.  Aron desliza un panel revelando el entramado de conductos y cables que se extienden tras las asépticas paredes del recinto.

Satisfecho comprueba que la alimentación eléctrica funciona perfectamente. Escoge dos cámaras, la última y la penúltima del lado izquierdo, la suya será la más cercana a la consola de control. Abre la tapa de la cámara y observa en su interior.
Pone la mano sobre la superficie acolchada, esta se adapta a la forma de su palma.
Por un momento Aron se pone a imaginarse lo que será levantarse de la hibernación prolongada, con los músculos atrofiados, tratando de pararse en un estado semi congelado, desorientado, sin recordar porqué se está allí. Pero el recordar le haría perder el equilibrio. El mismo al pensar en ello decide sentarse.
Han pasado varias semanas a la deriva. Los sistemas dañados por el arma irda han sido reparados, pero el sistema de navegación aún no determina en que región de la galaxia se encuentran; lo único que saben es que están muy muy lejos  del espacio conocido.
Las comunicaciones son otro problema. A pesar de que el trasmisor y el receptor de subespacio parecen funcionar perfectamente no reciben siquiera el ruido de fondo de las trasmisiones humanas.
― Un cumulo estelar denso puede desviar las señales si nos encontramos tan lejos. ― Reflexiono Aron. ― Como el cúmulo que tenemos a pocos años luz de distancia. Si el espacio conocido está en esa dirección entonces solo tenemos que atravesar el cumulo para obtener comunicación.
― No necesariamente, ― Respondió la capitana después de pensarlo. ― Si hubiéramos cruzado el centro de la galaxia estaríamos igualmente aislados. La única forma de obtener recepción garantizada es movernos lo más posible en perpendicular al plano galáctico.
― Pero no tenemos suficiente combustible.
― No, no es suficiente, lo único que se me ocurre es movernos lo más arriba que podamos. Activar el faro de rescate y esperar en hibernación.
“Esperar en hibernación”. Repite Aron involuntariamente, sentado sobre la cámara criogénica, abstraído en pensamientos.  Lo aterroriza la imagen de las cámaras de hibernación flotando entre los escombros de la nave destruida. La certeza de que al despertar todo lo que ha conocido habrá desaparecido y su época olvidada le provoca un hueco en el estómago. Piensa que cuando le toque despertar para supervisar las condiciones de la nave, muchos años en el futuro, estará más solo que cualquier hombre en el universo; se pregunta si tendrá el valor de regresar a la cámara criogénica y evitar la tentación del suicidio.
Aron se levanta y aparta esos pensamientos. Cierra la tapa de la cámara y sale del salón.

Hace mucho tiempo que Gilda no soñaba con Saxon Toffler  su pueblo natal. En sueños recorre la calzada que va de su casa hasta el centro del pueblo. Las casas dispersas con techos de dos aguas, la torre del ayuntamiento y más lejos los altos edificios del puerto espacial. Pero no se dirige para allá. Ahora se encuentra en el aeródromo para su clase de pilotaje. Tiene solo doce años de edad y esta ante los controles de la vaina de entrenamiento, una Paecer setenta y seis de dos plazas con cuatro turbinas móviles.
Escucha la voz de su instructor dándole confianza desde el asiento trasero. Enciende los motores y aumenta la potencia. Se elevan, hace la transición a vuelo horizontal y poco a poco ve como se alejan los techos de Saxon Toffler y vuela sobre las colinas. La voz de su instructor la felicita: ha completado su primer despegue.
Despierta Gilda con un sobresalto. Se ha quedado dormida frete al tablero de control. Escucha los pasos de aron acercarse al puente.
― Reportándome, listo para el servicio. ―  Dice el habitual cantico Aron a espaldas de Gilda. Ella se reacomoda en el sillón antes de contestar.
― Adelante Aron.
Toma su lugar e inicia la revisión de rutina, enumerando cada uno y su estado.
― ¡Por el amor de dios! ― Exclama Gilda exasperada. ― Todos los sistemas están en orden, ¿Puedes dejar eso de una vez?
― Si usted lo ordena Capitana.
― ¿Qué es lo que les meten en la cabeza en la academia?
― No vengo de la academia, señora, ― Replica Aron con humildad, ― nací en una nave espacial, fui grumete desde los diez años.
― Me disculpo por mi falta de tacto, puedes proseguir con la revisión.
Aron va enumerando cada uno de los sistemas, enfatizando su estado, “comunicaciones: nulas”  enuncia rápidamente.
―Navegación, funcionando; aún no hay resultado de nuestra ubicación. Aron hace una pausa y voltea hacia Gilda.
― ¿Cómo es posible que llegáramos tan lejos que no podamos ubicarnos todavía?
― Alguna vez un capitán me dijo que todas nuestras naves están programadas para limitar su alcance y velocidad. ¿El motivo? Para evitar que las naves y sus tripulantes se escapen más allá del espacio conocido. Creo que cuando no teníamos el control de la nave le fueron retiradas esas limitaciones. Nuestro problema es que ahora no podemos acceder a esa capacidad de los motores.
Sin decir más, Aron prosigue con la enumeración de los sistemas hasta terminar.
― Señora, he revisado el funcionamiento de las cámaras de hibernación, se encuentran en perfecto estado.
― Ponlas a prueba, hasta que las necesitemos, no quiero que vayan a presentar un desperfecto.
― Hay un problema señora, las diez cámaras son adecuadas para humanos o humanoides. No hay una cámara adecuada para un xenomórfo como el Ird.
― Lo mejor será hablar con él.

Albino permanece en su camarote desde que Aron lo introdujera desde la cámara estanca. Pidió que se le permitiera usar parte del traje espacial, pues hasta entonces había permanecido desnudo. A la vista de Gilda ha dejado de ser una bestia salvaje, ahora parece extraño, pero civilizado.
Ha dedicado su tiempo a pintar sobre las paredes del camarote símbolos Irda.
Desde la ventanilla de la escotilla Gilda observa a Albino, de cuclillas dándole la espalda, dibujando en la esquina de la habitación un arreglo de símbolos en espiral. Sostiene un pincelografo curvo en cada garra, usando la diestra para el lado derecho de la espiral y la zurda para la izquierda. De rato en rato se detiene, observa lo que ha escrito y prosigue con meticulosidad.
Accionando el traductor universal, sujeto al lado derecho de su cabeza, Gilda le llama a Albino.  Este voltea, con su rostro de ave inexpresivo, coloca los pincelografos sobre la cama que utiliza como mesa y se acerca a la escotilla.
― Saludos capitán, reciba mi respeto.
― Saludos albino, tengo noticias y debemos hablar.
― ¿Puedo decir algo antes capitán?
― De acuerdo albino.
― No había tenido la ocasión de agradecerle que intercediera por mí, sé que el deseo del piloto era dejarme fuera de la nave pues aún guarda rencor por el primer malentendido, también me disculpo por ello, entonces no entendía su comportamiento.
― ¿Quieres decir que ahora lo entiendes? ¿Has estado leyendo nuestras mentes?
― Los Irda escuchamos los pensamientos de nuestro alrededor, he ido entendiendo los suyos desde que utiliza el aparato para hablar conmigo.
“Eso es malo”, piensa Gilda, aunque no es algo que deba preocuparle en este momento.
― Tengo que decirte Albino que no podemos llegar a nuestro destino. Hay un procedimiento para que Aron y yo durmamos durante años esperando que algún día nos rescaten, pero en tu caso no podemos hacerlo.
― ¿Qué es lo que harán conmigo?
― Solo puedo dejar que te quedes encerrado, o puedes terminar tu vida si así lo deseas.
― Podrían dejarme en algún planeta, donde pudiera sobrevivir por mis medios.
― Lo sé, pero las probabilidades de encontrar un mundo así son muy escasas, créeme que yo preferiría  hacer eso que dormir. Pero si casualmente se presentara la oportunidad te prometo que lo hare.
― Entonces tengo otra petición que hacerle capitán. Si es inevitable, entonces prefiero que usted acabe con mi vida, sería un honor para mí que tuviera tal consideración.
― Gracias Albino, no me agrada la idea de matar, pero tendré en cuenta tu petición.

Siguieron largas horas de preparación, Gilda actualizo la bitácora, grabo mensajes para el mando de la flota y para sus familiares. Le pidió a Aron que hiciera lo mismo a lo cual se negó respetuosamente. Le preparo una cena especial a Albino y le pregunto si había algo que quisiera antes de partir.  El ird no respondió.
― Estamos listos. ― Dice Aron desde el puesto de mando, tiene la mano sobre el botón de encendido y en el monitor se ve la trayectoria preestablecida. Aron espera la orden de avanzar, pero Gilda permanece un largo rato en silencio.
― Quiero hacerte una confesión Aron, yo tampoco fui a la academia. Soy de un planeta fronterizo, muy lejano para enviarme a estudiar, aprendí con los viejos capitanes que allí vivían y fui ascendiendo en las naves de carga; este viaje era mi primera asignación como capitán.
― ¿Puedo decir algo señora?  Usted ha hecho un excelente trabajo, seguimos vivos todavía señora, eso es un gran logro, gracias a usted.
¿Pero si estoy cometiendo un error? ― Se dice Gilda asi misma ―Quizá hay algo que he pasado por alto y por negligencia estoy condenándonos a un destino terrible.
― Cancela todo, esperaremos un día más.
Gilda se levanta y sale del puente.
En su camarote se tira sobre la cama; esta tan alterada que no podría cerrar los ojos. Pero apenas unos instantes después cae en un profundo sueño.
Se encuentra frente a la consola control. “Genial antes dormía en el puente, ahora sueño que estoy en el puente”.
― Muy bien Gilda, lo hiciste muy bien.
Se levanta de un brinco, no hay nadie atrás de ella. No es un sueño común, se siente más despierta que nunca,  puede  darse cuenta que se encuentra en un sueño, más vivido y nítido que cualquier otro. Y la voz que escucho, es la de su instructor de vuelo en Saxon Toffler.
― Has hecho un buen trabajo Gilda.
― ¿Quién está ahí?
― No tengo una forma física que puedas ver Gilda, tome prestada esta voz para poder hablar.
― ¿Quién eres? ¿Dónde estamos?
― Esto es tu mente Gilda, no tienes nada que temer. En cuanto a mí, soy una inteligencia pura, sin ataduras materiales, vivo libremente en el universo sin las limitaciones de lo que llamas física.
― No te creo, esto es uno de los trucos mentales del Ird.
― Tu creencia o falta de ella no altera mi existencia, únicamente quiero hablar contigo, ¿Qué mal puede haber en ello?
― Eso depende de lo que vayas a decirme.
― Entonces te diré: Tal como lo sospechas no fue un accidente que la nave viajara sin control. Es parte de un elaborado plan.
― ¿Un plán? ¿En qué consiste?
― Hace siglos que un pequeño grupo en la tierra utiliza a clarividentes para visualizar el futuro, han dirigido la historia a su conveniencia, alterando los eventos de manera que puedan obtener beneficios de ellos. Hace algún tiempo vieron la posibilidad de una guerra entre la Irda y la humanidad, se han empeñado en que esta suceda pues les permitirá  recuperar el control militar de los mundos periféricos que cada vez se han mostrado más independientes. Saben que habrá resistencia entre los colonos, por eso han decidido eliminar a los más notorios opositores en ese futuro. Tú Gilda Moureau eres uno de los líderes, la amenaza principal a sus intereses.
― ¿Se trata de mí? No puede ser cierto.
― Mucha gente va a morir Gilda, y muchos más sufrirán hambre y enfermedad.  La humanidad no sabe lo que es enfrentarse a la Irda, en ferocidad y crueldad pueden superar a la humanidad y su tecnología se encuentra a un nivel semejante.
― ¿Por qué no simplemente me mataron? ¿Por qué no hicieron explotar la nave?
― Porque la clarividencia no es una ciencia, no sabían quién eras hasta que te ascendieron a capitán para este encargo y el viaje rumbo a la tierra era la única oportunidad que tenían de eliminarte sin dejar rastros. Trasmitieron una orden secreta a la computadora de la nave con la instrucción de perderse para siempre.
― Me estás diciendo lo que ya he pensado, lo que quiero escuchar.
― Te cuestionaste tus decisiones, deseabas tener otra opción para sobrevivir, yo te la ofrezco.
― ¿Cuál es?
― Los Irda son una especie en un nivel tecnológico muy semejante al humano, pero han sobresalido en ciertos aspectos. Sus naves se han internado en regiones más lejanas y han convivido con diferentes especies viajeras. Hay numerosas frecuencias de subespacio que utilizan estas civilizaciones, si vas al camarote del Ird te las podré  mostrar.
El camarote de albino esta vacío, todas las paredes están pintadas con símbolos que Gilda no puede entender.
― Aquí, arriba del marco de la puerta, esas son las frecuencias que utilizan diversas especies.
Al mirar los signos, estos se trasforman en números, dispuestos en pares.
― Los izquierdos son la frecuencia, los derechos son el código de encriptamiento, su computadora puede descifrarlos.
― No he entrado en el camarote, no he visto lo que ha dibujado sobre la escotilla, ¿Cómo puede estar en mi mente algo que no he visto? Solo el Ird ha visto esto.
― El Ird es una criatura inocente, yo hice que escribiera eso. Alguna de estas frecuencias debe de servirles para pedir auxilio. Volveremos a hablar.

Sentado en el comedor Aron le da una mordida a una barra alimenticia y le da un trago a la taza de café.   Ha inventariado las provisiones, pronto tendrán que racionar si no emprenden camino. La capitana, mal vestida y despeinada se asoma a la puerta del comedor. Aron se levanta de inmediato y casi se atraganta con la barra alimenticia.
― Aron, carga un arma y sígueme al camarote de albino.

La escotilla se abre, Albino se despierta sobresaltado, rápidamente deja su percha y se pone de pie sobre el piso. Gilda entra y con el brazo le indica que se haga para atrás. El ird obedece.  Gilda voltea a ver sobre la puerta y encuentra los mismos dibujos que vio en el sueño.
― ¿Qué significan? ― Pregunta ansiosa, pero el ird permanece inmóvil en un rincón de la habitación. Se da cuenta Gilda que no trae puesto el traductor.  Se lo pide a Aron.
Sin entender que pasa, Aron se lo da en la mano, sin dejar de apuntar su arma.
― ¿Qué significan esos dibujos?
― Son números, capitán.
― ¿Por qué los dibujaste?   ― Albino tarda en responder, es una situación que le desconcierta.
― No lo sé, seguía un impulso, no había pensado en ello.
― ¿Has estado jugando con mi mente? ¿Me estas manipulando?
Albino se recuesta en el suelo, extiende sus brazos en forma de cruz y sume su rostro contra el suelo.
― No capitán, sería una afrenta imperdonable a su autoridad. Estoy dispuesto a lo que usted ordene.
― Dime que números son. Aron, anota lo que te vaya dictando.
En el puente, Gilda y Aron permanecen expectantes mirando por la ventana el exterior.  Una nave de una civilización desconocida los contacto. El radar indica que se acerca y pronto estará a la vista.
Aron no dice nada, pero piensa que la historia que le conto la capitana es sumamente sospechosa, no solo teme, espera cualquier signo del control mental que el Ird ejerce sobre ella para actuar. No volverá a separarse de su arma.
Gilda aún trata de encontrar sentido a lo que ha pasado, también sospecha de albino, pero no encuentra razón para que no le dijera de las frecuencias y en cambio le pidiera que lo matara. Puede ser una mascarada, pero el instinto le dice que el Ird es sincero.

La nave aparece a la vista. Son dos cilindros metálicos con punta ojival que se desplazan unidos por un campo de fuerza. Pueden ver a sus costados cientos de ventanas, sus dimensiones son colosales. Un haz de luz surge de uno de los cilindros enfocando a su nave, es el mismo campo que mantiene unidos ambos cascos. Los cilindros avanzan y tras de ellos arrastran a la Ballesta.

domingo, 19 de junio de 2016

RESEÑA FUNDACION

Pocas veces un regalo navideño es tan agradecido por un amante de la lectura como cuando se recibe un libro. Por desgracia el gusto se vuelve agridulce cuando se descubre que el regalo es un libro que ya se ha leído. Este fue el caso cuando recibí "La Trilogía de la Fundación", la cual había leído en los tres tomos separados.
Después de algún tiempo empece a leerlo y me di cuenta que hubo muchos detalles de mi primera lectura que ya había olvidado y otros  en los que no había caído en cuenta.
La trilogía de la Fundación son las tres primeras novelas de la saga de la Fundación, escrito por Isaac Asimov, El primer titulo Fundación, se publica como novela en 1951, Fundación e imperio se publica en 1952 y por último Segunda Fundación en 1953.  Están compuestas por una serie de relatos publicados durante la década de 1940 y algunos escritos especialmente para llenar los huecos entre episodios cuando se publico como novela. Es una de las novelas de Ciencia Ficción mas conocidas,  su influencia puede percibirse en numerosas novelas, películas y series de televisión.

El argumento se sitúa en un futuro distante, la humanidad se ha extendido hasta abarcar la totalidad de la galaxia y su forma de gobierno es un imperio absolutista. La capital es uno de los mundos mas impresionantes concebidos por la ciencia ficción: Trantor una continua ciudad que cubre la totalidad de la superficie del planeta, incluyendo el subsuelo debajo del lecho marino y cientos de metros por encima del suelo en innumerables edificios. Un ambiente totalmente artificial que provoca en sus habitantes una acrofobia generalizada.
Pero Trantor es completamente dependiente de los mundos periféricos que le proporcionan los recursos necesarios para una gigantesca burocracia que administra toda la galaxia desde el centro mismo de ella, pues Trantor es el mundo habitado mas cercano al centro de la galaxia.
Harry Seldon, un importante científico, creador de la psicohistoria ( una ciencia exacta sobre el comportamiento de grupos humanos a gran escala) se percata de la fragilidad del imperio y predice su inevitable fin. Para evitar que el periodo de caos que proseguirá a la caída del imperio Galáctico dure treinta mil años, desarrolla un plan, del cual vamos conociendo sus detalles poco a poco a lo largo del desarrollo de la trama y cuyo primer paso es el establecimiento de una fundación que recopile todo el conocimiento de la humanidad por medio de una gran enciclopedia. Para tal motivo un grupo de científicos y sus familias son exiliados en el planeta Terminus en el extremo exterior de la galaxia.
Treinta años después Salvor Hardin, primer alcalde de Terminus tiene que lidiar con la junta de síndicos, los científicos encargados de la tarea de redactar la enciclopedia galáctica y la administración de la colonia científica quienes insisten de desentenderse de la situación política  de los reinos que le rodean que están obteniendo su independencia del imperio y amenazan la existencia de la fundación. Al mismo tiempo que se gesta un golpe de estado se aproxima la fecha en que se abrirá la bóveda de Seldon. Nadie sabe lo que sucederá entonces. Salvor Hardin planea tomar el poder por la fuerza el mismo día de la apertura de la bóveda, se presenta por curiosidad y presencia la aparición de un holograma pre-grabado de Harry Seldon quien pone a los asistentes al tanto de que la elaboración de la enciclopedia galáctica fue solo un pretexto para establecer en Terminus una especie santuario para la ciencia, que el plan consiste en establecer un segundo imperio galáctico al cabo de mil años y la existencia de una segunda fundación en el otro extremo de la galaxia.
Este evento es conocido como Crisis Seldon la cual le proporciona la legitimidad que requería Salvor Hardi para tomar el poder.

Con este par de episodios podemos ver que la estructura de la novela le da una importancia secundaria a los protagonistas, lo verdaderamente importante es la trama que va avanzando con lapsos de tiempo que se miden por generaciones. En la primera novela de la trilogía el movimiento del centro del poder en la Fundación y las sucesivas crisis tienen el verdadero protagonismo. Los personajes hacen su aparición y su retirada quedando de algunos tan solo un recuerdo en los sucesivos episodios.
Podemos ver que el poder pasa de los científicos enciclopedistas a los alcaldes, Los alcaldes explotan la superstición de los bárbaros reinos circundantes para establecer una religión de la ciencia que le sirva a la fundación para dominarles.  Cuando la religión anquilosa el progreso de la fundación, una fuerza emergente va ocupando su lugar: el comercio, llegando a ser el impulso principal estableciendo su dominio con los príncipes comerciantes.
Fundación e Imperio cambia la dinámica anterior, de hecho consta únicamente de dos narraciones; El General y El Mulo.  En esta  segunda novela de la trilogía presenciamos los últimos estertores del agonizante imperio. Bel Riose un general de la flota imperial decide averiguar la verosimilitud de las historias de un mundo de magos que dominan todas las ciencias y que van ganando poder en las orillas de la galaxia. En la decadente corte imperial los generales compiten entre si para lograr la mayor popularidad y ubicarse en la mas ventajosa situación ante la siguiente sucesión de emperador, pues a estas alturas los reinados de cada uno son mas cortos, generalmente son asesinados por su sucesor.  Bel Riose mas allá de las apariencias es un general competente y preocupado por el bienestar del imperio. Cree obstinadamente que lo que requiere el imperio es una nueva campaña de conquista para recomponer la decaída moral del ejercito. Y por poco logra su objetivo, pues la fundación, poderosa y oscura, se le presenta como el enemigo que necesita. Por desgracia para él, su exitosa campaña representa su perdición: Se ha vuelto tan popular que el enfermo Emperador Cleon II lo ve como una inmediata amenaza. Por lo cual  decide apresarlo y ejecutarlo. La fundación se salva una vez más tal como el plan Seldon lo había previsto. La confianza en el plan se va convirtiendo en dogma, pues muchos creen que suceda lo que suceda el plan y la fundación persistirán.  Nuevamente hay un interludio de varias décadas antes de que se presente la siguiente crisis. En ese periodo de tiempo el imperio por fin cae. Muere el ultimo emperador, Trantor es invadida y saqueada. Los últimos rastros del imperio se desvanecen y en la galaxia solo queda una potencia, La fundación en el planeta Terminus en la orilla de la galaxia. Sin embargo los tiempos de bonanza han vuelto despótico al gobierno de la fundación. Una rebelión de las colonias comerciantes se esta gestando.  Pero antes de que una guerra civil recomponga el equilibrio de fuerzas, surge un nuevo enemigo contra el que no se puede luchar; El mulo.
El mulo es un mutante con increíbles poderes mentales que le permiten controlar la voluntad de los habitantes de un mundo entero y de esa forma va conquistando planeta por planeta. Nadie sabe como es, nadie sabe donde esta, el alcance de sus poderes es desconocido y cuando menos se espera ya ha conquistado el planeta Terminus sin resistencia. La fundación cae y no queda esperanza. Sin embargo Harry Seldon menciono que existía una segunda fundación, la cual se encuentra en el otro extremo de la galaxia.
El joven matrimonio de Toran y Bayta Darell se encargan de conducir a Ebling Mis, el único psicohistoriador de la fundación a las ruinas del planeta Tantor en un desesperado intento de localizar y contactar con la segunda fundación.
 Con ellos viaja el bufón de la corte del mulo Magnifico Giganticus, la única persona  que conoce al Mulo en persona y que esta libre de su influencia mental. Después de muchos problemas llegan a la biblioteca imperial de Tantor, uno de los pocos sitios que no fueron arrasados por el saqueo. Ebling Mis se dedica en cuerpo y alma a deducir la ubicación de la segunda fundación, proceso que va deteriorando rápidamente su salud. Al mismo tiempo Bayta Darell reflexiona sobre los hechos que los han llevado hasta allí y se percata de varias inconsistencias, dándose cuenta de los verdaderos planes del Mulo. Por eso cuando un agonizante Ebling Mis les llama para comunicarles que ha descubierto la ubicación de la segunda fundación, Bayta no tiene mas remedio que impedir que Ebling Mis revele su descubrimiento, al tiempo que hecha por tierra el intento del Mulo por localizar a la segunda fundación.

En segunda fundación atestiguamos la continuación de la historia del Mulo en "La busqueda del Mulo".  Las cosas han cambiado en la galaxia; un naciente imperio dirigido por los poderes mentales del Mulo ha dominado todos los planetas habitados, El mulo establece su capital en el mundo recreativo de Kalgan y se nombra a si mismo "Primer ciudadano". Su gobierno es austero y pragmático y  da una sensación de estabilidad a los pobladores de la galaxia que se había perdido desde la caída de Tantor. Pero el Mulo no esta tranquilo, sabe que varios de sus colaboradores han sido influidos mentalmente por alguien mas que él. Su único enemigo, oculta y misteriosa es la Segunda Fundación, y debe acabar con ella. Envía a uno de los pocos hombres en los que puede confiar El general Han Pritcher a una alocada búsqueda dirigida por un joven llamado Bail Channis
quien confía en dar con la ubicación de la segunda fundación. Han Pritcher desconfía del muchacho y mas aún cuando parece descubrir con relativa facilidad la ubicación de la segunda fundación en un remoto mundo campestre utilizando únicamente la deducción y un ingenioso juego de palabras ( a Isaac Asimov le encantaban los juegos de palabras).  Pritcher se da cuenta que Bail Channis tiene que ser un agente de la segunda fundación y lo encañona con su arma. Con gran sangre fría y habilidades mentales que había mantenido ocultas, Bail Channis convence a Pritcher que esta siendo influenciado por la Segunda fundación y que debe entregarle su arma.  Un momento después aparece el Mulo en persona, le hace saber a Channis que siempre supo que era agente de la segunda fundación y que el planeta Tazenda, a donde se dirigían, ha sido destruido. En un estira y afloja de habilidades mentales el Mulo hace confesar a Channis que la verdadera ubicación de la Segunda Fundación es Rossem, el mundo en el que se encuentran. Sin embargo hace su aparición otro personaje, el Primer Orador, ni mas ni menos que el líder de la segunda fundación. Le asegura al Mulo que los miembros restantes de la segunda fundación se han dirigido a Kalgan y están incitando una revuelta contra el Mulo. La sorpresa hace bajar sus defensas psíquicas al Mulo. El Primer Orador ataca, influenciando la mente del Mulo, haciendo que renuncie en la búsqueda de la segunda Fundación y otorgandole la paz interior para vivir con tranquilidad los pocos años de vida que le restan. Después de que el Mulo y Pritcher se han retirado el Primer Orador le explica a Channis que el también ha sido influenciado mentalmente para que pensara que realmente Rossem es el hogar de la Segunda Fundación. Al revelarle la verdadera ubicación Bail Channis realmente se sorprende.
El último episodio es "La búsqueda de la Fundación". Nuevamente han pasado muchos años. el efímero imperio de el Mulo se ha desmoronado tan rápidamente como se formo. en la galaxia quedan dos mundos con suficiente poderío para dominar a los demás: Kalgan, capital de el Mulo  y Terminus. Todos en la fundación se hacen las siguientes preguntas ¿Aún funciona el Plan Seldon? y ¿Que tanto poder tiene la segunda fundación?  Un grupo de científicos se reúnen en la casa del hijo de Balta Darell para conspirar. Saben que los dirigentes de la fundación están dominados mentalmente por la segunda fundación y que aunque sus  fines sean nobles no se puede permitir que la libertad de acción y pensamiento sea coartada por aquellos. Deciden que uno de ellos viajara a Kalgan para averiguar la posible ubicación de la segunda fundación revisando los documentos de el Mulo y su infructuosa búsqueda. Arcadia Darell las perspicaz hija del doctor Darell decide viajar de polizonte, impulsada por un deseo de aventura y un romanticismo infantil. La situación en Kalgan no es sencilla. El gobernante en turno esta ansioso de conquistar a la fundación, sus cálculos le señalan una pronta victoria, pero no es hasta la llegada del enviado del grupo de conspiradores y de Arcadia Darell que los eventos se precipitan. Repentinamente Arcadia se ve en necesidad de huir debido a que el Primer ciudadano de Kalgan ha visto en ella la oportunidad de aumentar su prestigio con un matrimonio forzado.  La amante del señor de Kalgan es quien salva a Arcadia, esta se percata que realmente es un agente de la segunda fundación. La guerra se desarrolla según lo planeado por Kalgan, mientras la fundación se repliega a Terminus y planea su defensa. Curiosamente la moral de los defensores esta muy alta, pues están seguros de su éxito. No solo porque se ocupan de ello, también porque confían en que la segunda fundación intervendrá para ayudarlos. Mientras tanto el doctor Darell desarrolla un invento en el mayor de los secretos. Arcadia se encuentra a salvo en Tantor, viviendo con la pareja de campesinos que le ayudaron a huir de Kalgan. Convence a su protector que Tantor puede hacer negocios provechosos con Terminus, así que este viaja hasta la fundación, llevando un  enigmático mensaje de Arcadia con el.  En la batalla decisiva la fundación logra repeler el  ataque de Kalgan y terminar con la mayor parte de su flota. El señor de Kalgan se ve obligado a pactar la paz. De nuevo reunidos en Terminus los conspiradores retoman el problema de la segunda fundación. Unos dicen que no existe, otros que se ubica en Kalgan, el doctor Darell afirma que se encuentra en Terminus y que hay agentes de ella dentro de su grupo. Demuestra su invento: un escudo psíquico que los liberara de la influencia de la Segunda fundación y otro artefacto que puede identificar a sus agentes. Capturan al agente que esta infiltrado en la reunión, quien desenmascara a los otros miembros de la segunda fundación allí, en Terminus, quedando destruida la segunda fundación, al menos asi lo piensa la gente de la fundación.  Arcadia regresa por fin con su padre y este le pregunta como dedujo que la segunda fundación estaba en Terminus. ella no puede responder, únicamente dice que era lógico. El doctor Darell se ve obligado a analizar a su propia hija, y con un suspiro de alivio averigua que no ha sido influida mentalmente.
Pero en otro lugar, el primer orador reflexiona junto con un aprendiz, el plan de Seldon ha sido restaurado y la fundación dejara de preocuparse de la segunda fundación porque ellos asi lo han planeado con décadas de anticipación. Incluso el papel de Arcadia estaba planificado, la guerra contra Kalgan, la alta moral de las tropas, el triunfo de la fundación, incluso el sacrificio de cincuenta colaboradores con tal de que se creyera extinta a la segunda fundación. El camino al segundo imperio esta nuevamente libre. Un personaje que conocemos en un lugar que conocemos se regocija de su éxito.

En diversas reseñas se ha señalado que Isaac Asimov se inspiro en "Historia de la decadencia y caída del imperio romano" de Edward Gibbon como inspiración de Fundación. Hay numerosas fuentes de inspiración que se  perciben a lo largo de las novelas. Tantor, capital del imperio galáctico es una extrapolación de la misma ciudad de Nueva York, hogar de Isaac Asimov, la idea de una metrópoli global ya había sido planteada por arquitectos y urbanistas desde los años treinta. Incluso la boyante actividad que nos describe el  primer capitulo guarda semejanza con la película "Metrópolis".   El episodio de "El General" esta inspirado en el general del imperio Bizantino Flavio Belisario, el nombre del protagonista General Bel Riose es un anagrama del nombre Belisario. Pero creo que la mayor fuente de inspiración fue la misma historia de Norteamérica. Los científicos de la fundación viajan al planeta Terminus en el extremo galáctico, de la misma forma que los puritanos navegan en el Mayflower cruzando el océano atlántico para establecerse en Plymount. La fundación logra su independencia ante el desinterés de Tantor sobre los mundos de la periferia; También los patriotas norteamericanos se independizan de un imperio británico envuelto en guerras y renuente a otorgarles derechos a los colonos. La fundación debe luchar contra los reinos vecinos para sobrevivir; Los norteamericanos pelearon contra Franceses, Ingleses, Españoles y Mexicanos para consolidar su territorio. Cada capitulo puede interpretarse como analógico de un  periodo histórico de los Estados Unidos.  Así que si Norteamérica es Terminus, Tantor es Europa. En la época que fue escrita la primera parte de la novela corresponde a la segunda guerra mundial (1939-1945) no se difícil imaginar el impacto de las imágenes de la destrucción de las ciudades europeas. No cabe duda que no solo Asimov habrá considerado la devastación de Europa como equivalente al saqueo de Roma por las hordas barbaras. Igualmente era fácil concluir que ante la destrucción del "imperio" europeo, el único refugio de la civilización era Norteamérica (Desde la perspectiva de los Norteamericanos por supuesto) De la misma forma Asimov hizo a Terminus el último refugio de la ciencia y la razón en una era de destrucción y barbarie.  El plan de Harry Seldon se convierte en un destino manifiesto (curiosamente Asimov utiliza esta frase en una ocasión) paralelo al Norteamericano.  Alguien diría que todas estos paralelismos podrían aplicarse a "Fundación", pero en "Fundación e Imperio" esta lógica no se respeta. Por supuesto, "El General" rompe con la inercia de la obra. Pero nadie puede poner en duda que El Mulo es un Napoleón, un Gengis Kan o más probablemente, un Adolf Hitler. Aún en tiempos actuales hay quienes le atribuyen el führer poderes paranormales y no es difícil que Asimov le asignara las características menos favorables de este al mayor antagonista de su novela. Por último tenemos la aventura de Arcadia y la búsqueda de la segunda fundación; este episodio tiene mayor cercanía a una trama de espionaje en una galaxia polarizada entre Kalgan y Terminus. El desenlace de la guerra entre Kalgan y la fundación tiene algo de insatisfactorio para ambas partes, pues mas que una derrota de Kalgan esta aparece como un empate entre ambas potencias. La situación en la que el mundo estaba a principios de la década de 1950, Incluso la casa de los Darell esta ubicada en un suburbio, un ambiente que estaba ausente en el resto de la novela. No es de extrañarse que este fuera el último capitulo de la trilogía y que Asimov tardara decadas en retomar la historia, porque al momento de escribir "La busqueda de la fundación", estaba llegando al presente, el punto en el que un historiador debe de terminar su trabajo.
Es curioso que la Trilogía abarque un lapso de algo mas de trescientos años de historia, una tercera parte del periodo anterior al segundo Imperio, el mismo tiempo transcurrido entre la colonización de Norteamérica y la mitad del siglo XX.  Hay por supuesto aspectos de la novela que ya no son actuales y que hacen que el lector actual levante una ceja. Por ejemplo la prominencia de la energía nuclear en la novela, las lavadoras trabajan con energía atómica. La ausencia de cualquier otra especie extraterrestre, incluso los vegetales, como las papas, son terrestres en toda la galaxia.  Todos los pueblos y gobiernos fuera de Terminus son despóticos, corruptos, violentos, torpes y supersticiosos, uno puede pasar de un capitulo a otro y pensar ¿Contra que tirano va a luchar la fundación esta vez? Por otro lado resulta chocante que la forma de gobierno dominante en la galaxia sea una aristocracia absolutista y que el único mundo que practica una especie de democracia tenga como destino la restauración del mismo sistema Imperial. El papel de la segunda fundación, como vigilantes del plan Seldon, remite a su vez a las más aberrantes teorías conspirativas de la actualidad, masones, iluminati y demás sociedades secretas palidecen ante la segunda fundación y la verdad uno hubiera preferido que el Mulo o el doctor Darell los hubiera desenmascarado pues quienes nunca pierden y nunca se equivocan difícilmente resultan simpáticos, eso va también para Arcadia, quien al menos se merecía una buena reprimenda después de huir de casa.
Para finalizar esta la cuestión de la pertinencia de la obra de Isaac Asimov en la actualidad. Es cierto que son mas de sesenta años desde que se escribió, que otros autores han llevado el genero por rumbos y alturas no imaginados en aquel entonces. Pero también es cierto que se le exige a esta obra lo que a otras no. Es una obra que habla del futuro, el futuro de una generación anterior, que soñaba con cohetes V2 surcando la galaxia. Una obra de ciencia Ficción en su acepción mas precisa, pues inventa mundos, inventa sociedades, inventa ciencias. inventa una teología y aquí esta el aspecto mas importante de la obra. Los habitantes de la fundación son gente de ciencia y son gente de fe, no una basada en la divinidad, una fe basada en hechos, basada en la ciencia, respaldada por la matemática, la gente de la fundación confía en el plan de Seldon y en muchos casos deja su destino en manos del calculo polidimensional de las ecuaciones psicohistoricas de Harry Seldon.

domingo, 10 de abril de 2016

CLONES


 La carretera se extiende a través de los campos verdes, subiendo y bajando colinas.
El motor eléctrico de un automóvil compacto de dos pasajeros emite un ligero zumbido mientras recorre el camino rural. Los dos pasajeros disfrutan de la brisa con las ventanillas abiertas.
- Dime Alejandro, ¿Cuando te diste cuenta de que no eras normal?
Alejandro sonríe, a su memoria acuden los recuerdos de la infancia.
- Me lo dijeron en el colegio, tu sabes, en esas clases extra para alumnos especiales; me prepararon todo un año para darme la noticia. ¿Sabes? desde chico ya me lo imaginaba: mis padres hablaban de una forma rara cuando se referían a mi; siempre tuvieron cuidados especiales para mi, ponían mucha atención en detalles, que yo creía insignificantes, de lo que hacía o me ocurría.
- Igual que a mi. - Comenta Cesar sin despegar la vista del camino mientras conduce el automóvil. - Nada mas que yo descubrí en uno de los cajones del ropero el acta de adopción.
- ¿En serio? ¿A que edad?
- A los diez años, mis papas tuvieron el descuido de no esconder esos papeles.
- ¿Te afecto de alguna forma?
- Tal vez si, no sé.  Cada quien se siente confundido al enterarse, yo no supe que pensar de  mi durante mucho tiempo; pero la gente de la empresa me ayudó, ya superé todo eso.

Cesar y Alejandro descansan del largo viaje en la terraza de un restaurante de un pequeño pueblo; disfrutan unas cervezas heladas.
Se acerca la mesera: -Disculpe señor, la caja no acepta su tarjeta de crédito.
Cesar replica contrariado: ¿Que no la acepta? Debe haber un error.
- A veces falla el sistema, señor.
Interviene Alejandro: Pruebe con la mía señorita.
La mesera se lleva la tarjeta. Un par de minutos después regresa.
- Esta listo, gracias por venir.  Regresa las tarjetas a su correspondiente dueño.
Antes de retirarse, incapaz de resistir la curiosidad, la mesera pregunta: -¿Ustedes son gemelos?, es que noté que sus apellidos no son iguales.
Cesar y Alejandro se ven entre si, divertidos, preguntándose quien responderá.
Responde Cesar: ¿Has oído hablar de los clones?
La muchacha se ruboriza: - Ah si, claro, disculpen. Con una sonrisa de compromiso se retira.

Se conocieron un día en que ambos fueron a que les extrajeran sangre. Después de la primera impresión, la cual fue como verse inesperadamente ante un espejo, rieron con esa carcajada que gorgorea en sus gargantas de forma idéntica. Para ambos era la primera vez que encontraban un clón de su mismo origen; desde aquel momento se hicieron inseparables.

El aire matutino condensa la respiración de Cesar: el aire de la montaña lo revitaliza.
Trota por las veredas del bosque, rodeado de pinos y oyameles. Llega a un valle verde salpicado de grandes rocas.
Sentado sobre uno de los peñascos, Alejandro dibuja a lápiz los monolitos.
Desde el pie de la roca Cesar le grita: - Mira que panza tienes, no puedo verte así; ven vamos a correr.
Sin levantar la vista de su dibujo replica Alejandro: -No tengo panza.
- Claro que si, anda flojo vamos.
Alejandro se levanta; antes de bajar se queda mirando el paisaje a lo lejos.
El viento agita sus cabellos y el sol ilumina su figura recortada sobre el diáfano cielo azul. Cesar se siente impresionado ante la imagen: todos los clones han sido hechos hermosos, geneticamente diseñados para alcanzar la perfección; pero lo que siente Cesar por Alejandro es algo más que admiración, entre ellos hay una profunda empatia, la identificación del uno en el otro.  Un sentimiento no muy alejado del narcisismo; desde pequeños se les enseño a cuidar y querer su cuerpo para un fin elevado, y una forma de quererse uno es querer y cuidar a quien es virtualmente él mismo.

Alejandro sufre para seguir el paso de Cesar. Se detienen junto a un pequeño arroyo y Alejandro se agacha para refrescarse la cara.
- Deberíamos hacer un club. - Comenta Cesar - Buscaríamos a todos los clones como nosotros, nos reuniríamos cada mes para comer y platicar, podríamos hacer tantas cosas.
¿Cuantos seremos?, ¿veinte?
Aún agachado Alejandro responde: - Trescientos cincuenta, hasta ahora.
- ¿Como lo sabes?
- He visto los registros de la empresa: la mitad de ellos son niños todavía, no saben de su origen. No creo que la empresa nos permitiera hacer un club.
- ¿ Porque no ?
- Sería muy notorio que cientos de gemelos idénticos se reunieran cada mes; los ultra conservadores podrían hacer algo contra nosotros.
- La empresa no lo permitiría: están en todos lados y lo saben todo.
Confías demasiado en ellos.
- No sé de donde sacaste tanto pesimismo.
- Lo herede de mi madre adoptiva.
Cesar se levanta: - Ya estuvo bueno de descansar, todavía nos faltan cinco kilómetros; anda, alcánzame.
Foro de discusión  de la liga  pro defensa de la moral
Furioso: Desde hace dos semanas hay dos clones en mi pueblo, de los más depravados, queremos que se vayan.
Marin: ¡Mueran los clones y los homosexuales!
Tina: Solo dios puede crear al hombre, los clones son blasfemias.
Jose: Si, son unos zánganos, no saben hacer nada los inútiles.
Furioso: ¿Como me deshago de ellos?
Jose: ¿ Han hecho algo raro?
Furioso: Nada en público, se la pasan los dos juntos todo el tiempo, seguro harán sus cochinadas cuando están solos.
Marin: ¡ Mueran los clones y los homosexuales!
Jose: ¿ Cuanta gente te apoya?
Furioso: toda la gente decente del pueblo.
Jose: ¿el presidente municipal?
Furioso: el no se mete en esto, es un político y no quiere problemas antes de la campaña.
Jose: Denles un susto, a veces con eso basta.

Después de pasar el día en el campo Cesar y Alejandro regresan al pueblo; encuentran una pinta en la pared de la casa que rentan:
FUERA  ENGENDROS
Entran en la casa sin detenerse a observarlo. Pero adentro estallan indignados.
- ¿Porque nos hacen esto? ¿Que daño les hemos hecho?  -Exclama Cesar.
- No debimos andar diciendo que somos clones.
- ¿Pero que tiene de malo? Somos gente como cualquier otra. Es más, muchos de ellos nos deben la vida.
- La gente de aquí no es tan liberal como la de las ciudades; quizá deberíamos irnos.
- ¿Solo por una pinta ? No, hemos planeado este viaje por mucho tiempo.

Como si un mal viento soplara: helado y lleno de presagios; el pueblo cambia para Cesar y Alejandro. La calidez de su gente se vuelve frialdad, detrás de puertas y ventanas, en la gente con la que cruzan, miradas de odio y desprecio.
Al toparse con la hostilidad de sus vecinos, constantemente, Cesar no deja de murmurar:
 - Ellos están mal, nosotros no.
El desprecio de los demás lastima el orgullo de ambos y solo reafirma su determinación de seguir en ese lugar.
Después de otro paseo en el campo Alejandro dice:  - No me siento bien.
Cesar suelta una mano del volante par sentir la temperatura del cuello de Alejandro.
- Tienes fiebre y estas algo pálido; llegando a casa te metes a la cama y te tomas unas aspirinas.
La fachada de la casa ha sido rayada con nuevos insultos y consignas contra ellos.
Sin preocuparse entran a la casa, encuentran sus pertenencias destruidas y regadas por la habitación. Alejandro se agacha para recoger su libreta de dibujos, hecha trizas con saña.
Cesar lo jala hacia la cama: - Vamos acuéstatedespués limpio todo esto; ahorita te traigo un jugo y las pastillas.

En el camino a la farmacia Cesar va haciendo oscuras cavilaciones. Ese odio irracional hacia los de su tipo es una molestia con la que se encuentran cada vez con más frecuencia. Sus enemigos se escudan en la ortodoxia moral y en el fundamentalismo religioso más radical para atribuirles todos los males imaginables, aunque las leyes garantizan igualdad de derechos sin distinción de raza o concepción la sociedad, volviéndose más conservadora, trata de apartarlos, tratándolos como especímenes de laboratorio. De no ser por la empresa quien sabe hasta donde hubieran llegado las cosas.
- Una caja de aspirinas, por favor.
- No tenemos.
Cesar voltea a ver por primera vez al vendedor de la farmacia, un joven no mucho mayor que él, en sus ojos brilla el mismo odio fanático que ha visto últimamente.
- ¿Como que no tiene? Las estoy viendo desde aquí.
- Usted no entiende, aquí no tenemos nada para usted.
- ¿Que dice?
- Cuando les pedimos que se fueran no nos hicieron caso; ahora nadie en este pueblo les dará nada.
- Mi amigo necesita la medicina ¿No entiende?
- Ustedes han traído el mal a nuestro pueblo.
- No diga tonterías; mire, ve ese frasco de allí, esa medicina se elabora a partir de la sangre de gente como nosotros.
- Sí, ustedes son los que salvan la vida a los sidosos: son la salvación de drogadictos y homosexuales.
- Oye, también salvamos del cáncer a tu abuelo o a tu tía, o que se yo, tal vez tú también nos debas la vida.
- Yo no les debo nada, clones de mierda.
Un murmullo a sus espaldas hace voltear a Cesar: una multitud se esta formando alrededor de la farmacia. Deja el mostrador y se abre paso entre la gente antes de que la turba se cierre sobre de él.   La gente lo empieza a seguir; de reojo Cesar los voltea a ver: aparecen los primeros palos y piedras. Corre con todas sus fuerzas, escucha el zumbar de los proyectiles que le avientan; solo algunos jóvenes tratan de darle alcance, los demás se toman su tiempo.
Algunas calles adelante Cesar los ha dejado atrás; entra apresurado en la casa, cierra la puerta con llave; recuerda que antes ya han entrado con el cerrojo puesto; sube a la habitación y atranca la puerta con el tocador y el buró.
Alejandro levanta la cabeza de la cama y pregunta: - ¿Que pasa? - Su piel esta amarillenta y tiembla sin control.
- Tu no te preocupes, voy a llamar al número de emergencia, la empresa va a tener que rescatarnos.
Los vidrios de la ventana estallan en mil pedazos; una lluvia de piedras acribilla la casa.
Cesar y Alejandro se protegen tras uno de los colchones arrinconados contra la pared.
Un rato después el apedreo cesa, por la ventana rota se ve la luz de las patrullas.
- Abran es la policía.
Cesar se levanta de su refugio y abre la puerta: - Por fin, ya era hora.
Un tropel de policías entra empujándolo; lo tiran al suelo y lo esposan. Cesar y Alejandro son llevados a la comandancia municipal.
A la mañana siguiente llega la empresa a rescatarlos: se retira la acusación de incitar la violencia y son puestos en libertad; una ambulancia aérea se llevo a Alejandro al hospital.
Foro de discusión  de la liga  pro defensa de la moral
Furioso: Malditas compañías, sus negocios diabólicos llevan a la humanidad a la perdición.
No hay respuesta.
Furioso: las malditas trasnacionales nos invaden con sus clones, quieren vernos arrodillados, quieren que se les adore, son los nuevos carneros de oro, los nuevos ídolos paganos.
Lidia: ¿tienes algún problema con la I.P.?
Furioso: no es la iniciativa privada, son esos gigantes que hacen de todo.
Lidia: Pues suenas como esos rojillos.
Furioso: ¡yo no soy un pinche izquierdista!
Lidia: Ya vez, hablas igual que ellos.
Jose: ¿Que te ha pasado furioso?
Furioso: todo esto es tu culpa jose, te pregunte como deshacerme de esos malditos clones, tu me dijiste que los asustáramos.
Jose: Yo dije que les dieran un susto, no que intentaran lincharlos.
Furioso: Por seguir tu consejo me han cortado el suministro de mi farmacia, nos han subido el precio de todo, la gente de aquí no puede vender sus productos. Y todos me echan la culpa a mi.

Jose: la culpa es tuya, no supiste hasta donde llegar, con las empresas nadie se puede meter.
Furioso: esta bien, digamos que fue mi culpa; ahora ¿que hago?
Jose: Mudate a otro pueblo.

La luz del sol entra por la ventana del hospital; brillantes edificios de cristal se elevan enfrente; abajo por una fluida y silenciosa avenida los ciudadanos se trasportan en sus vehículos eléctricos.
Alejandro con el rostro demacrado mira hacia afuera desde una silla.
- Hola, ¿Puedo pasar? 
Junto a la puerta Cesar lo mira.
-¿ Como te dejaron entrar? Pregunta Alejandro sorprendido.
- Te traje un regalo. Cesar le da un libro; Alejandro lee el título.
- Siempre quise leerlo.
Los dos permanecen en silencio.
- Es hepatitis ¿sabías?
Cesar asiente.
- No voy a poder dar sangre, ya no soy útil para la empresa.
-No te preocupes,- le anima Cesar,- todo va a estar bien.
- Nacimos para hacer esto: somos clones trasgénicos, nuestra sangre contiene la medicina más maravillosa que existe; pero eso no me libra de una simple hepatitis, ahora mi sangre esta contaminada y no sirve para nada.
- Estoy seguro de que la empresa te ayudara.
- La empresa, la empresa, quieres olvidarte de ellos por un momento, ya me canse de que mi vida gire alrededor de ella.
- Todo esto te pasa por negativo, siempre le ves el lado malo a las cosas; ahora ¿que vamos a hacer?
- Diras qué voy a hacer yo, tu vas a seguir disfrutando la vida, mantenido por la empresa.
- Por si no te has dado cuenta somos la misma persona: vivirás conmigo, lo que me den por mi sangre alcanzara para los dos.
- De ninguna forma, no dejare que hagas eso, ademas ya te dije que estoy cansado de que vean por mi todo el tiempo.
- Entonces ¿que vas a hacer?
Alejandro voltea a la ventana, mira el incesante tráfico de la avenida; da un profundo suspiro impregnado de angustia.

- Supongo, que tendré que buscar trabajo.